
Empezamos de a pocos, juntando nuestros recursos, ideas, sueños, contactos, preocupaciones y, siempre motivados por el “poner todo en común” (Hechos 4,32) buscamos desarrollar una experiencia nueva y fructífera de comunidad.
Hay muchos compañeros y compañeras del Perú y del extranjero que se han sumado a esta tarea y con quienes hemos compartido caminos y anhelos, experiencia y sabiduría. Junto con todas estas personas de buena voluntad hemos puesto nuestro acento en el trabajo con los chicos y chicas del Perú y Latinoamérica, ellos y ellas son los sujetos principales de la labor que desarrollamos.
Hoy seguimos apostando por construir una patria nueva, linda y buena para todos y todas. Lo hacemos con cariño y convicción a la luz de nuestra fe en el Señor de la Vida y, la grandeza de nuestro pueblo.


